La educación de las personas ciegas entre 0 y 6 años

El primer sentido que se desarrolla en el ser humano, ya desde el feto es el tacto. También el tacto es el único sentido que el ser humano nunca perderá y permanecerá con él hasta el final.

La educación de los niños y niñas se desarrolla en varias etapas.:

Etapa de Aprestamiento de 0 a 6 años

  • Educación Primaria
  • Educación Secundaria
  • Educación Superior

Las actividades de aprestamiento, tienen como objetivo estimular, incrementar y desarrollar habilidades cognitivas, perceptivas y psicomotoras de niños y niñas en edad pre-escolar, es por ello que esta etapa posee actividades organizadas gradualmente, que promueven a los infantes diferentes habilidades y destrezas con el tacto.

En la etapa de educación primaria se trabaja básicamente en el aprendizaje de la lectura, la escritura, reglas básicas de matemáticas, canto, dibujo, gimnasia, etc.

Luego en secundaria se enseña otras materias a la par que la lectura y las matemáticas se hacen más complejas.

En la educación superior los estudios se especializan en una materia concreta alcanzando una especialización mucho mas avanzada.

La etapa que va desde que el niño o niña nace hasta los 6 años es una etapa de máxima importancia para la persona ciega, porque es la etapa en la cual desarrolla su tacto para luego estar preparada para la escolarización y se llama Aprestamiento o desarrollo háptico.

El término háptica designa la ciencia del tacto. La palabra proviene del griego háptō («tocar», relativo al tacto). Herbert Read, han extendido el significado de la palabra háptica, refiriéndose al conjunto de sensaciones no visuales y no auditivas que experimenta un individuo.

El háptica puede considerarse como el estudio del comportamiento del contacto y las sensaciones. El sentido del tacto es extremadamente importante para los seres humanos, pues no solo provee información sobre las superficies y texturas, es un componente de la comunicación no verbal y de las relaciones interpersonales.

Los sentidos hápticos (tacto) son los primeros que se desarrollan en el feto y junto con la forma en que estos se relacionan con el desarrollo de los otros sentidos. Se ha observado que los bebés humanos tienen una enorme dificultad para sobrevivir si no poseen el sentido del tacto, externo, aun teniendo los sentidos de la vista y el oído. Bebés con el sentido del tacto, incluso sin vista u oído, tienen más oportunidades. El tacto puede considerarse como un sentido básico en la mayoría de las formas de vida.

Si un niño o niña ciego/a quiere escolarizarse a los 6 años a esa edad debe tener desarrollado el tacto fino para poder utilizar la herramienta básica para su aprendizaje que es «el tacto».

El trabajo básico que debe desarrollar el niño o niña en estas edades, es desarrollar el tacto fino, para poder utilizarlo en el aprendizaje de la lectura y escritura Braille que es su herramienta principal en este menester.

Debemos trabajar el tacto para preparar a la niñez de modo que a los 6 años pueda empezar a aprender. Un niño o niña que ve, en la etapa de los 0 años a los 6 años no tiene que «aprender a ver», ya ha trabajado esto de manera espontánea. El niño ciego sí tienen que «aprender a ver» con el tacto, porque es el sentido que él utilizará para leer y escribir.

Es fundamental que los niños y niñas ciegos/as entre los 0 años y los 6 años trabajen y aprendan a desarrollar y trabajar con todos sus sentidos, lo que le permitirá no solamente aprender a leer y escribir, sino que le permitirá orientarse y aprender a moverse con garantías de seguridad tanto en exteriores o interiores. También aprenderá a reconocer todos los elementos que le rodean, mediante el tacto, pudiendo discriminar las diferencias de cualquier material, que exista en su entorno, tales como: cristal, metal, plástico, madera, tela, polímeros, lana, papel, hojas, etc.

Para trabajar todo esto con niñez se hace necesario materiales didácticos específicos, que acerquen al niño o niña todo los materiales que existen en su entorno y conocerlos de manera metódica para producir el aprendizaje esperado. Esta es la finalidad de este taller.

Cómo producir este material, apto para este aprendizaje, de manera fácil en aquellos sitios donde no existe una institución que se encargue de hacerlo, para facilitar la labor educativa. Se necesitan materiales en relieve, hacer acopio de diversos materiales con texturas diversas, donde pueda practicar el niño la discriminación táctil. También acompañar este aprendizaje con el desarrollo olfativo, auditivo, equilibrio corporal y la orientación y movimientos del propio cuerpo.

La mayoría de los infantes aprenden imitando «lo que ven». En el caso de los niños ciegos y niñas ciegas, esto mismo lo deben aprender recibiendo la información que le aportan los adultos (padre y madre u adulto responsables) acerca de lo que sucede a su alrededor. Por ejemplo para enseñar a caminar a un infante ciego. La información que debe recibir la persona con discapacidad visual, para comprender «que es caminar» la tienen que recibir mediante el tacto: «el padre, colocan los pies del niño o niña sobre los pies del padre y mirando hacia adelante el padre camina y va moviendo las piernas del menor», así la criatura recibe la información de lo que significa caminar. El infante antes de recibir esta información, solamente percibe voces que se alejan o acercan y no puede comprender cuando le dice, «camina hacia aquí» o «camina hacia allí».

Aprestamiento para la Lectura Braille (Basado en un trabajo realizado por la profesora Asistente de Educación Especial Olson, M.R.)

Preparación a Nivel de Aprestamiento para la Lectura

Los maestros de personas con impedimentos visuales han mantenido largas luchas con la ineficiencia de la lectura braille. Los lectores braille quedan cada vez más rezagados, con respecto a los lectores visuales, a medida que progresan en sus años escolares. Es por ello importante implementar técnicas que mejoren la velocidad de la lectura braille, iniciando la enseñanza desde la más temprana edad. Se sugieren varias actividades a nivel de aprestamiento para la lectura que llevarán a una eficiente lectura braille. Estas actividades pueden ser realizadas por los maestros o guías que trabajan con niños o niñas disminuidos visuales en escuelas especiales, o programas de educación integrada. Las actividades aquí propuestas no excluyen otras que puedan realizarse en este nivel; se trata sólo de señalar las habilidades específicas que son necesarias referidas a la lectura.

HABILIDADES A NIVEL DE APRESTAMIENTO

En el nivel de aprestamiento, estas habilidades serán realizadas por separado

DISCRIMINACIÓN TÁCTIL

Debe comenzar el maestro con objetos tridimensionales grandes que presentan marcadas diferencias entre sí (cubos, pelotas, juguetes). Se le puede pedir al niño que los agrupe en pares. También, para reforzar conceptos básicos, se puede hacer que se busquen objetos de la misma forma pero de diferente tamaño.

El maestro o guía puede construir el, material. Por ejemplo, para realizar discriminación táctil de figuras bidimensionales: Preparar un libro con líneas en relieve de distinta longitud, posición de líneas, etc. Preparar un juego de barajas pegando en cada una distintos tipos de telas o papeles y hacer que los niños jueguen formando pares. A medida que los niños aprenden a identificar las barajas diferentes cada una (terciopelo, papel de lija; seda, lana) se van agregando elementos con diferencias menos significativas (la misma calidad de tela o papel pero diferentes formas o tamaños). También se pueden hacer sobre las mismas cartas trazos en relieve utilizando la ruedita marcadora, comúnmente utilizada por las modistas. La etapa final de este aprestamiento para discriminación táctil sería introducir tarjetas con los signos braille. Se debe comenzar por presentar los signos que son más distintos unos de otros (un cajetín completo, un solo punto, tres puntos en línea).

DESTREZA CON LOS DEDOS

Un buen comienzo es el estimular la actividad que comprenda manipulación fina, cumpliendo esta a través de una serie de tareas de aprestamiento, como puede ser colocar cuentas dentro de cajas. Los materiales a manipular deberán ir reduciendo su tamaño a medida que se adquiere la destreza: colocar clips, botones, etc. Otra tarea que aumenta la destreza de los dedos es el enhebrado de collares, clavar palitos en tableros para aritmética. Se le puede pedir al niño que llene una caja con cubitos, o que coloque sólo los de la izquierda, del centro, la derecha. Esto no sólo ejercita la destreza de los dedos sino que significa también un buen entrenamiento en orientación espacial y posiciones y también puede ser útil para reforzar el concepto de número. A fin de que la habilidad que se quiere lograr sea efectiva se debe pedir a los niños o niñas que realicen estas tareas con una mano por vez y luego con ambas manos.

MOVIMIENTOS DE MANOS Y DEDOS

Se ha de insistir en que se usen las dos manos y todos los dedos. Posteriormente los niños y niñas adquirirán sus propios hábitos y manejarán sus manos y dedos como lo consideren mejor. Sin embargo, se debe insistir en el uso simultáneo de las dos manos, explicando que uno es el «dedo líder» y los otros «ayudantes». Al usar las dos manos una «ve» lo que la otra no «ve». Cuando las dos manos están funcionando, una lee mientras la otra da vuelta a la página o cambia la posición del libro.

En el nivel de aprestamiento, se hace una simulación de la lectura para desarrollar la habilidad y el hábito del uso de ambas manos. Se puede practicar siguiendo el borde de una regla o de un libro y observar cómo se mueven los dedos cuando se sigue una línea de braille. En estas situaciones prácticas unos dedos están más curvados que otros; lo mismo sucederá cuando se realice la verdadera lectura táctil.

El materiales preparado por el maestro es el que se utiliza en esta etapa

Se pueden pegar hilos sobre hojas de papel formando líneas de diferente longitud, posición, forma. Se pide al niño o niña que recorra las líneas utilizando todos los dedos sin «salirse de la línea» y que se detenga cuando la línea termina. Más adelante las líneas se pueden hacer con puntos braille. Al comienzo estas líneas estarán bien separadas y luego se presentarán dejando menos espacio hasta que las últimas sean líneas a espacio común.

Otros materiales pueden ser líneas de hijos realizados con máquinas de coser, finos palitos pegados en distintas posiciones, hasta presentar las formas más sencillas de las letras braille: l, a, b. g

Todos estos ejercicios proporcionan oportunidad para realizar movimientos coordinados con las manos, rápidos y finos y preparan para «la búsqueda» con todos los dedos.

IMPRESIONES TÁCTILES SIN PRESIONAR

El guía debe indicar al niño o niña que palpe con suavidad sin ejercer presión sobre los materiales. Esto se les puede demostrar tomando la maestra las manos del niño o niña y guiándoselas con movimientos suaves, enseñando que sólo debe «sentir» las líneas o los puntos y no apretarlos.

Cuando comience el aprendiz a practicar con signos braille puede encontrar otros incentivos para que la presión que se ejerza sea la apropiada. Se puede, pintar con tiza de color los dedos del niño o niña a medida que disminuya la presión que ejerce, más tiempo perdurará la tiza en sus dedos y menos pintados estarán los puntos braille. Si bien el niño o niña no podrá constatar la diferencia, la maestra o guía puede hacerle notar esta e incentivarlo y estimularlo a que continué de la misma forma. También esto puede servir para que el niño o niña realice un control acerca de cuántas líneas ha recorrido en un minuto, cuántas están o no cubiertas con tiza o pintadas, cuántas son las líneas en que ha ejercido mayor presión. Otro ejercicio aplicable a esto podría ser escribir líneas con signos braille en tiras angostas de papel y en lugar de pedir al niño o niña que pase sus dedos por sobre ellas pasar suavemente las tiras de papel con los signos por debajo de los dedos del niño, tratando que descubra o discrimine cuándo los signos cambian de forma o las líneas de posición.

DAR VUELTA LA PÁGINA

Al comienzo se debe practicar el dar vuelta la página utilizando hojas de cartón grueso. El libro de hilos, palitos, alambres, que se utiliza para movimiento y destreza de dedos es un elemento útil para la práctica de dar vuelta la página. Se debe enseñar a terminar la línea con la mano izquierda mientras se está dando la vuelta la página con la derecha.

Todas estas actividades contribuirán a una lectura braille veloz antes que se inicie el aprendizaje formal y sistemático de la misma.

OTROS MATERIALES

  • Idénticos objetos de diferentes tamaños para identificarlos y reconocerlos.
  • Cuentos en relieve mezclando diferentes materiales (cartón, papel, tela, lanas, palitos de madera)
  • Catálogo con diversos materiales para su reconocimiento.
  • Pegar semillas en un cartón formando diversas figuras.
  • Cuentos con páginas de cartón con agujeros con diferentes tamaños formando profundidad.
  • Marcas en relieve fijadas en el suelo para demarcar zonas de juego.
  • Bolsa de discriminación táctil: introducir pequeños objetos en una bolsa de tela con 10 objetos pequeños)
  • Planos sencillos por ejemplo del aula o el patio del colegio.
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