Bastón con franja roja

Somos

El colectivo de personas ciegas en Chile CON EL APOYO DE UN GRUPO DE HUMANISTAS QUEREMOS recuperar LA dignidad y salir de la invisibilización y el abandono social AL QUE ESTAMOS SOMETIDOS DESDE HACE 200 AÑOS.

– Equipo Mundial

A continuación presentamos tres artículos extensos, los cuales pueden ser leídos en orden a través de estos enlaces te puedes saltar su lectura cronológica :

Los ciegos en la historia

La historia nos ha mostrado el constante el maltrato, llevado a cabo durante siglos al colectivo de personas ciegas que han vivido privadas del derecho a la vida, los derechos civiles y su dignidad, poniendo en cuestión su condición humana. La vida de los ciegos, durante siglos, ha sido muy dura por el trato del resto de la sociedad incluidos sus propios familiares. Ha primado siempre el menosprecio y maltrato, incluso hoy en día, el único recurso para subsistir para la enorme mayoría de los ciegos en el mundo y especialmente en Chile, ha sido la mendicidad o la dependencia familiar.

¿Por qué entonces en la antigüedad no existen referencias sobre los ciegos?

Desde antiguo en las sociedades primitivas no había apenas ciegos, porque a los ciegos se les eliminaba por inútiles y también se les temía como endemoniados. Las difíciles condiciones de vida, la pobreza, falta de higiene y de defensas contra las enfermedades los convertían en los más vulnerables. La dureza de la vida no permitía alimentar bocas inútiles. Los enfermos minusválidos eran suprimidos. Pretendemos trasladar los pensamientos utilizados en el pasado y recordar que parte de ellos, hasta hoy siguen presentes en nuestra sociedad. En el pasado se les eliminaba físicamente, hoy en día sólo unos pocos salen de sus casas, porque como no tienen trabajo ni educación superior, quedan relegados en ghettos «que es otro modo de eliminarlos pero esta vez son eliminados de las ciudades, que no están adaptadas para ellos».

El infanticidio en los ciegos de nacimiento y el abandono a los que perdieron la vista en edad adulta eran los procedimientos más usuales, con la sola justificación de la ley y hasta una exigencia de carácter religioso.

Incluso en épocas de civilizaciones desarrolladas encontramos la costumbre del infanticidio sancionada por ley. El Código de Manú, en la India, regula con toda exactitud los casos en que el infanticidio está permitido y aquellos en que es obligatorio, tales como: la ceguera, otras enfermedades graves, el nacimiento fuera del matrimonio o la pobreza de los padres.

La legislación griega, Platón y Aristóteles hicieron una apología del infanticidio. En Atenas se colocaba a los recién nacidos con algún defecto en una vasija de arcilla y se les abandonaba. En Esparta el niño pertenecía al Estado desde su nacimiento, si el niño tenía algún defecto o no servía para la guerra, se le arrojaba desde la cumbre del Taigeto, en nombre del bien común. En Tebas se castigaba el abandono de los niños con la muerte.

La Ley de las Doce Tablas admitía en Roma La roma de los inicios, el derecho del paterfamilias a exponer a los recién nacidos bajo su tutela. Pero Roma, que necesitaba siempre de soldados para sus campañas expansionistas, condenaba el infanticidio más severamente que Grecia. El poder otorgado por la Ley de las Doce Tablas al paterfamilias se vio limitado progresivamente por una corriente moral que, se formó al margen de la ley. Sin embargo para los «tarados», los enfermos y los ciegos, el infanticidio siguió siendo legal y practicado habitualmente.

Antiguamente se creía que el ciego estaba poseído por un espíritu maligno y se lo temía, como se temía al espíritu que lo poseía y relacionarse con un ciego era entrar en relación con el mal espíritu. En los casos en que el ciego tenía mejores condiciones de vida, se le dejaba vivir, no exentos de temor.

En otros casos la ceguera era entendida como un castigo de los dioses. El ciego llevaba en sí el signo, el estigma del pecado cometido por él, por sus padres, por sus abuelos, por un miembro de la tribu. Entre los judíos, la responsabilidad por la falta se extendía a la familia de generación en generación, como una inexorable herencia.

En China, los ciegos se dedicaban a decir la buena ventura. En el sur de la China había ciegos hechiceros y exorcistas o eran únicamente adivinos. Los podemos ubicar también en Madagascar y Corea, e incluso en la Grecia mítica.

Desdén, temor, veneración: incluso en nuestros días, en los estratos menos cultivados de nuestro propio mundo occidental, seguimos encontrando estos conceptos supersticiosos sobre el ciego y la ceguera.

Otra figura apareció con frecuencia en muchos lugares de Oriente y Occidente: el ciego narrador de historias y leyendas o cantor. Desde Homero hasta los ciegos armenios, revestidos de dignidad, que hablan en diferentes manuscritos de los misterios de la vida y de la muerte, del sentido de la vida, de Dios… y no hay que dejar de incluir a cantores de «romances de ciego» en la vida española durante siglos. De estas épocas es que viene el pensamiento de que todo ciego tiene un don para la música o la escritura de historias.

El infanticidio fue desapareciendo muy lentamente a medida que avanzaba la civilización. Pero se mantuvo, como supervivencia de un pasado remoto, el prejuicio social que catalogaba al ciego como un paria, y se lo reducía a las más ínfimas condiciones de vida, que le excluía de los derechos otorgados a los demás hombres.

La más antigua legislación conocida, el Código de Manú, consideraba al ciego como «un ser impuro que debía ser excluido de las ceremonias sagradas a los dioses». El ciego es impuro en su cuerpo como el malvado es impuro en su alma. Como los derechos civiles provienen de los dioses, el ciego no tenía entonces ningún derecho, hasta el punto de que ni siquiera podía heredar. Sin embargo, el Código de Manú supone un notable progreso para la época en relación con las demás legislaciones, ya que imponía el deber de socorrer a los menesterosos y a los ciegos.

En la corte de Persia, cuando un usurpador quería apoderarse del trono, se valía tradicionalmente de dos medios para desembarazarse de los legítimos herederos: los hacía asesinar o los cegaba, con lo que quedaban incapacitados por ley para subir al trono. Esta práctica brutal se hizo tan corriente que la ceguera llegó a ser en la corte persa un signo de nobleza de cuna.

También entre los califas abbasidas era habitual esta costumbre. Y aunque existían frecuentemente entre los árabes ciegos instruidos, no les estaba permitido ser magistrados. Entre los antiguos judíos, el ciego no podía ser sacerdote ni formar parte del Sanedrín.

Un mendigo ciego (1878) de Leopold Muller. (Wikicommons)

Un mendigo ciego (1878) de Leopold Muller. (Wikicommons)

También en épocas pasadas y entre algunos pueblos se imponía la ceguera como castigo. Basilio II, emperador de Constantinopla, en el siglo II ordenó sacar los ojos a sus 15 mil prisioneros y los hizo regresar ciegos a su patria. Un solo hombre de cada 100 debía conservar un ojo para servir de guía a los otros 99.

En Oriente era usual esta práctica, que aparece también en África. Era también frecuente en la Edad Media, en las cortes de Europa Central.

Se trataba en todos estos casos de actos de venganza. Pero la ceguera se presentaba también con un carácter de pena judicial, que estaba regulada por la ley o por la costumbre.

Cegar personas aparecía como castigo, de dos clases de crímenes en los que los ojos habían tenido participación: Crímenes contra la divinidad o faltas graves como el adulterio o violación.

De los antiguos griegos a los bantús se practicaba este castigo. Edipo, personaje clásico de la literatura, lo ejerció sobre sí mismo al descubrirse culpable de incesto.

Con la llegada del Cristianismo cambia la suerte de los ciegos. La persona humana se elevó a la categoría de valor absoluto. Todos los hombres son hijos de Dios, sin excepción. La vida es un don sagrado y nadie tiene derecho a disponer de ella.

Los primeros cristianos estaban formados por grupos de pobres, débiles los menesterosos, pero ellos mostraron solidaridad por los niños, por los enfermos y por los ciegos. Ellos comprendieron muy pronto que la ceguera no es un castigo de ningún pecado: «Ni pecó éste ni sus padres” decían y dignificaron a los ciegos. La ceguera dejó de ser una tara, un estigma de culpabilidad, de indignidad. A partir del Cristianismo, la ceguera era un medio de ganar el cielo: para el propio ciego, y para el hombre que tenía piedad de él. Los cristianos empezaron a cuidar a los ciegos. Pronto los refugios para ellos se multiplicaron en Siria, en Jerusalén, en Pontlieue (Francia). Guillermo el Conquistador, para hacerse perdonar sus pecados, fundó cuatro hospitales para ciegos. Los primeros Padres de la Iglesia condenaron el infanticidio, que aún se practicaba.

El budismo y la religión islámica proclamaban también el carácter sagrado de la vida de los niños.

San Luis (Luis IX de Francia) fundó en París, en 1260, la institución más importante de la Edad Media destinada exclusivamente a ciegos: el hospicio de los Quinze-Vingts. Los acogidos a él gozaban de privilegios especiales concedidos por los reyes y los papas. La opinión pública veía en ellos una especie de abogados todopoderosos, sin embargo, los ciegos seguían siendo mendigos; mendigos privilegiados, pero mendigos.

Así, pues, los ciegos han vivido durante muchos siglos en la miseria, en la ignorancia y, con raras excepciones, en el abandono más absoluto.Esta estampa ofrecida por la historia presenta, además, una característica distintiva que la hace destacarse a nuestros ojos: mientras todos los grupos humanos han ido superando sus problemas de manera progresiva, pero los ciegos permanecían en situación inalterable en casi todas las épocas y civilizaciones.

En los últimos años del siglo XVIII y primeros del XIX, en el período que media entre 1771 y 1829 dos franceses marcaron una nueva era en la historia de los ciegos Valentín Haüy y Louis Braille. Ellos son los protagonistas de este hecho: los inventores del primer alfabeto que hace posible la lectura a los ciegos y el sistema utilizado todavía hoy por nosotros.

El paso de la prehistoria a la historia se dio cuando la humanidad inventó la escritura. Los ciegos, sin embargo, hasta 1771 vivían en una prehistoria, larga y triste sin el privilegio de los videntes hacía muchos años que habían dado ese gran paso. Los ciegos estaban marginados de la capacidad de leer, sin embargo pasaron de estar marginados a reconocerles esa capacidad y dejar atrás la prehistoria.

Valentín Haüy conocedor de varios idiomas, trabajaba en el ministerio de Asuntos Exteriores y fue entonces cuando entró en un café y presenció la farsa ignominiosa que él mismo describe así:

En septiembre de 1771, un café de la feria de San Ovidio presentó una orquesta de diez ciegos, escogidos entre los que sólo tenían el triste y humillante recurso de mendigar su pan en la vía pública con ayuda de algún instrumento musical. Cuántas veces los oyentes se apresuraban a ofrecer una limosna a esos desventurados con el sólo deseo que cesara su pésima música.

En el café de la feria, habían sido disfrazados grotescamente, con túnicas y largos gorros puntiagudos. Les habían puesto sobre la nariz ridículos anteojos de cartón sin cristales y colocados ante un pupitre, con partituras y luces inútiles, ejecutaban un canto monótono: el cantante, los violines y el bajo repetían todos la misma melodía, merced a esta última circunstancia, se pretendía justificar el insulto inferido a esos desdichados, rodeándoles de los emblemas de la más necia ignorancia, colocando detrás de su director una cola desplegada de pavo real y, sobre la cabeza, el tocado de Midas (…). El cuadro producido ante mis ojos, llevando una aflicción profunda a mi corazón, enardeció mi ingenio. Sí, -me dije, arrebatado por un noble entusiasmo-, convertiré en realidad esta farsa ridícula; haré leer a los ciegos, pondré en sus manos libros impresos por ellos mismos. Trazarán los caracteres y leerán su propia escritura. Por último, les haré ejecutar conciertos armoniosos.

Éste fue el gran logro de Valentín Haüy: educar a los ciegos y demostrar que si era posible. Empezó enseñando a leer por medio de letras grabadas en trozos de madera fina, en caracteres normales. El método era lento y dificultoso, pues para cada página había que volver a grabar el trozo de madera. Después pasaron a grabarlo en papel grueso. El sistema tenía un defecto, sin embargo, que subsanó unos años después su discípulo Louis Braille. Las letras de Valentín eran agradables a la vista, pero carecían de claridad para el tacto. Vino a caer en el error de todos los videntes: querer sustituir por medio del tacto y de los demás sentidos el sentido de la vista.

Como acertadamente criticó Pierre Villey: «El dedo es diferente del ojo. Los medios más rápidos para llegar a la inteligencia con el tacto no son los mismos que permiten alcanzarla a través del ojo. El alfabeto vulgar es un sistema creado por la vista, para uso con los ojos. Era necesario crear entonces un sistema para los dedos de acuerdo con las condiciones psicológicas del tacto».

Valentín Haüy quiso que los ciegos usasen el mismo método de lectura y escritura que los videntes, pero no era lo acertado. Lo importante era lograr el fácil acceso de los ciegos a la cultura con lo cual, la aproximación a los videntes sería un hecho. Es indiferente que los medios de adquirirla sean análogos o diferentes. Sin embargo el camino estaba iniciado. La impresión de libros para ciegos y la primera biblioteca estaban próximos.

En 1784 se abrió la primera escuela para ciegos en París y Valentín Haüy hizo una demostración con sus alumnos ante la Academia de Ciencias de París, en la que los ciegos podían leer y escribir. Las principales actividades del colegio eran, la música y los trabajos manuales. A la vez se hacían impresiones en relieve.

El segundo paso en el camino de la incorporación de los ciegos al mundo de la cultura había de darlo un joven ciego, alumno de la institución fundada por Haüy. Louis Braille se percató de las dificultades e inconvenientes del sistema de Valentín Haüy y se propuso elaborar otro que se adaptase mejor a las necesidades específicas del tacto.

Para ello tomó como base la llamada signografía Barbier, que no era sino una signografía fonética y que no tenía en cuenta la ortografía ni los signos de puntuación, y servía exclusivamente para el francés. El «generador Barbier» constaba de 12 puntos, de cuyas diversas combinaciones nacían los signos fonéticos, base de su escritura. Louis Braille lo redujo a 6 puntos, con lo que las dimensiones de las letras quedaban adaptadas a las exigencias del tacto. De la combinación de estos seis puntos, dispuestos en dos filas verticales de tres puntos cada una, Braille obtuvo, no solo un alfabeto, sino también unos signos de puntuación, una musicografía y una notación matemática.

El sistema Braille tardó en imponerse, a pesar de que los ciegos se daban perfecta cuenta de que era el método más asequible de los utilizados hasta entonces. Los educadores videntes se resistían a aceptarlo porque decían, «aparta a los ciegos del mundo de los videntes». Los que afirmaban esto no tenían en cuenta las ventajas que para los ciegos presentan los puntos a diferencia del trazo continuo. El punto, como elemento simple, ofrece una mayor adecuación al tacto que las líneas rectas y curvas que se adaptan perfectamente a la vista, que es un sentido sintético, pero el tacto que, procede por análisis, encuentra más facilidad en el punto. El sistema de puntos (discontinuos) inventado por Louis Braille coincide con las características fisiológicas del tacto, ya que las papilas sensoriales están también distribuidas de manera discontinua en la yema de los dedos. Por fin, y después de una gran oposición, en 1854 se adoptó el sistema Braille como sistema oficial de enseñanza en la Institución de Jóvenes Ciegos de París, y en un Congreso Internacional, celebrado en esa misma ciudad en 1878, se adoptó el Braille como sistema universal para la enseñanza de los ciegos.

https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Braille_magazine_example_pages.jpeg

Con la invención de la lectura y la escritura basada en puntos en relieve, se produce un cambio que afecta en lo más profundo al ser de los ciegos como tales. No se trata, en realidad, de que hasta entonces los ciegos no pudiesen leer y a partir de entonces sí. La diferencia es mucho más radical, el cambio afecta al concepto mismo del ciego, añadiendo a sus características esenciales la de ser personas con capacidad para recibir educación.

Si conseguimos poner en marcha una Lotería Nacional de Ciegos de Chile para que todos los ciegos de Chile puedan acceder a un puesto de trabajo. se producirá otro cambio importante en sus vidas que modificará la concepción misma del ciego y modificará la figura de las personas ciegas agregando a sus características algo nuevo, “pasará de ser un sujeto de limosna a ser un sujeto de derecho”, que resolverá su propia vida con su propio esfuerzo al disponer de un trabajo que lo incluirá en la sociedad como un ciudadano más. Esta institución tendrá que ser dirigida y gestionada solamente por personas ciegas, para que la obra esté completada.

El caso del albinismo es un caso particular de ceguera en un porcentaje menor de de la población.

El albinismo es una condición genética, de carácter hereditario, que se caracteriza por pérdida parcial o total de la pigmentación del color de la piel, cabello y ojos, debido a  ausencia o  disminución de la síntesis y distribución  de melanina.

Es necesario concienciar y reducir el desconocimiento y los mitos sobre el albinismo. Esta condición hereditaria está huérfana de tratamientos efectivos y de los cuidados requeridos en gran parte por la ignorancia que hay sobre ello.

En África hay una clara forma de discriminación contra las personas con albinismo. En el mundo occidental, en particular América del Norte, Europa y Australia, la discriminación suele adoptar la forma de insultos, burlas persistentes y acoso hacia los niños con albinismo.

Las personas con albinismo están en riesgo de aislamiento. Puede haber estigmatización social, especialmente en comunidades negras, donde la raza o la paternidad de estas persona puede ser cuestionada. Las familias y las escuelas deben hacer un esfuerzo para incluir a los niños con albinismo en las actividades grupales. El contacto con otras personas con albinismo es lo más útil.

Las personas  albinas se enfrentan cada día  a formas muy graves de discriminación y violencia en las regiones donde la mayor parte de la población tiene la piel oscura. Cuanto mayor es el contraste en la pigmentación, mayor es el grado de discriminación. En algunos países del África Subsahariana, el albinismo está envuelto en mitos y en creencias erróneas y peligrosas. 

En África tienen la creencia de que los albinos traen suerte y son comprados para asegurarse un buen futuro, pero también su cuerpo contiene poderes mágicos y, por este motivo son atacados, raptados, mutilados y asesinados, para venderlos por partes como amuletos, las partes mejor cotizadas son los genitales.

An albino girl from Papua New Guinea. Wikipedia

Hay dos tipos de albinismo:

  • El albinismo oculocutáneo (OCA) Afecta a los ojos, el cabello y la piel. La herencia es de carácter autosómico recesivo, los cromosomas del padre y la madre deben portar ese rasgo.
  • El albinismo ocular (OA), Afecta únicamente a los ojos, mientras que la piel y el cabello no. Para padecer albinismo ocular solo se necesita una copia del gen GPR143 heredado por la madre.

Las personas albinas presentan los siguientes problemas:

  1. Problemas de visión¸ Como consecuencia de la falta de pigmento melanina en el iris. El color de los ojos depende de la cantidad y de la distribución de melanina presente en el iris. Cuanto más pigmento haya en los ojos, más oscuros serán. Deben usar gafas para interiores, que reduzcan un 15% la luminosidad, y otras que reduzcan un 80%, para exteriores.
  2. Problemas en la piel, principalmente quemaduras por exposición al sol, si estas quemaduras son frecuentes, pueden evolucionar a un cáncer de piel. Estas personas deben protegerse con ropa adecuada y protector solar durante toda su vida
  3. Problemas sociales, debido a que estas personas son mal vistas por la sociedad. La discriminación y violencia en torno suyo es frecuente.

La situación actual de los ciegos

Al reconocerles su capacidad intelectual a las personas ciegas, con el aprendizaje de la lectoescritura y reconocerles también sus derechos como cualquier otro ser humano pasaron de estar marginados de la lectura y la escritura a reconocerles esa capacidad pasando de la prehistoria a la historia recién en el siglo XVlll. Con la invención de la lectura y la escritura basada en puntos en relieve, se produce un cambio que afecta en lo más profundo al ser de los ciegos como tales. No se trata de que hasta entonces los ciegos no pudiesen leer y a partir de entonces sí tuvieran acceso a la lectura. La diferencia es mucho más radical, el cambio afecta al concepto mismo del ciego, añadiendo a sus características esenciales la de ser personas educables y con capacidad para trabajar. El paso de la prehistoria a la historia se dio cuando la humanidad inventó la escritura.

Con la aparición de Valentín Haüy y Louis Braille En los últimos años del siglo XVIII y primeros del XIX entre 1771 y 1829, que son los inventores del primer alfabeto de lectoescritura para ciegos, consiguieron sacar a este colectivo de una prehistoria, larga y triste, utilizado hasta el día de hoy esta maravillosa herramienta.

Después del acontecimiento sucedido en septiembre de 1771, en el café de la feria de San Ovidio fue que Valentín Haüy comenzó a trabajar en su programa para enseñar a leer a las personas ciegas, llegando a demostrar que las personas ciegas tenían capacidad para aprender a leer.

Haüy Empezó enseñando a leer por medio de letras grabadas en trozos de madera fina, en caracteres normales. El método era lento y dificultoso, pues para cada página había que volver a grabar el trozo de madera. Después pasaron a grabarlo en papel grueso, descubrimiento casual gracias a un ayudante de Haüy que por casualidad vio que un papel grueso humedecido había cogido la forma de un objeto quedando este en relieve fijado al secarse el papel.

El sistema de Valentín Haüy tenía un defecto, sin embargo, que subsanó unos años después su discípulo Louis Braille. Las letras de Valentín eran agradables a la vista de las personas que ven, pero carecían de claridad y fácil tangibilidad para las personas ciegas. Vino a caer en el error de todos los videntes: querer sustituir por medio del tacto y de los demás sentidos al sentido de la vista.

Como acertadamente criticó Pierre Villey: «El dedo es diferente del ojo. Los medios más rápidos para llegar a la inteligencia con el tacto no son los mismos que permiten alcanzarla a través del ojo. El alfabeto vulgar es un sistema creado por la vista, para uso con los ojos. Era necesario crear entonces un sistema para los dedos de acuerdo con las condiciones psicológicas del tacto».

Valentín Haüy quiso que los ciegos usasen el mismo método de lectura y escritura que los videntes, pero no era acertado su punto de vista.

Lo importante era lograr el fácil acceso de los ciegos a la cultura con lo cual, la aproximación a los videntes sería un hecho. Es indiferente que los medios de adquirirla sean análogos o diferentes. Sin embargo el camino estaba iniciado. La impresión de libros para ciegos y la primera biblioteca estaban próximos.

En 1784 se abrió la primera escuela para ciegos en París y Valentín Haüy hizo una demostración con sus alumnos ante la Academia de Ciencias de París, en la que los ciegos podían leer y escribir. Las principales actividades del colegio eran académicas, la música y los trabajos manuales. A la vez se hacían impresiones en relieve, consiguiendo los primeros, libros para ciegos. Por la buena formación musical que se daba en el colegio, el arzobispo de París concedió facultad especial para que los ciegos cantaran en las iglesias. El violinista Paganini dijo que no había oído el tono musical perfecto hasta que oyó cantar a los jóvenes ciegos de la Fundación Valentín Haüy.

Antes del sistema de Barvier, hubo otro sistema que había creado un físico italiano en 1631 P. Lanas compuesto por puntos y líneas rectas, no queda claro si Barvier conoció este sistema para inspirarse en su sistema de escritura en relieve. Louis Braille participó en una charla dada por Carlos Barvier, donde presentó su método compuesto por signos compuestos de dos filas de 6 puntos cada una y se dio cuenta que lo válido eran los puntos, pero él lo redujo a dos filas de tres puntos cada, generando una figura que cabía en la yema de los dedos lo cual agilizaba la lectura. Con este signo generador de 6 puntos creo todas las letras del alfabeto, todos los signos de puntuación, signos matemáticos y musicales. Evidentemente los profesores de Louis Braille rechazaron el sistema de Louis y hubo que esperar muchos años para que fuera aceptada este sistema que superó a todos los sistemas creados anteriormente.

En 1825 Braille sólo tiene 16 años el sistema está ya hecho en lo esencial. El sistema fue puesto a prueba y en 1927 se transcribieron unos fragmentos de «La grammaire des grammaire» y en 1929 «La grammaire» de Noël y Chapsal y ese mismo año se publicó la primera explicación del nuevo método.

El sistema de lectoescritura para las personas ciegas se había logrado y ya estaba disponible para ellos. Los recursos necesarios para que las personas ciegas pudieran leer, escribir y por lo tanto estudiar y cualificarse en diversas profesiones ya estaban a su disposición y con esto acercarse al nivel de las personas que ven, pero no sucedió, porque las falsas creencias que arrastramos desde el pasado siguen vigentes en la actualidad en las cabezas de la gente.

Faltaba un elemento fundamental, y era el cambio de mentalidad de la sociedad para aceptar que los ciegos tienen iguales capacidades intelectuales que cualquier otro ser humano y están capacitados para trabajar como cualquier otro. Y faltaba también implementar mecanismos para facilitar a todas estas personas un puesto de trabajo, donde desenvolverse laboralmente, como todos los ciudadanos que participan de esta sociedad.

Esta es la situación actual, personas ciegas con sus facultades mentales normales, pero marginados por un sistema de creencias que arrastramos del pasado y que no hemos podido erradicar.

Se ha conseguido dar un gran paso, creando una herramienta que permite que los ciegos puedan leer y escribir permitiendo desarrolla sus capacidades. Pero a pesar de haber dado este paso, aún hoy en día no se ha abordado el tema laboral para este colectivo manteniéndolos aun en la marginación y la pobreza.

Las preguntas que aquí caben son:

¿Qué situación hay en los actuales colegios de Chile para entregar esta herramienta a las personas ciegas, lo cual es algo que les corresponde por derecho?

Educación básica y pre-escolar:

1 – ¿Todos los colegios de Chile, Públicos, Concertados y Privados, admiten a niños ciegos?

2- ¿Estos colegios disponen de material adaptado para niños ciegos y personal capacitado para atenderlos?

Educación media:

1 – ¿Todos los colegios de Chile, Públicos, Concertados y Privados, admiten a niños ciegos?

2 – ¿Estos colegios disponen de material adaptado para niños ciegos y poseen personal capacitado para atenderlos a ellos?

Educación superior

1 – ¿Todos los colegios de Chile, Públicos, Concertados y Privados, admiten a niños ciegos?

2 -¿Estos colegios disponen de material adaptado para niños ciegos y poseen personal capacitado para atenderlos a ellos?

Ámbito laboral:

1 – ¿Las empresas cumplen con la ley y contratan a personal ciego?

2 – ¿Si hay que elegir entre un profesional (abogado, psicólogo, Asistente Social, Filólogo, Actor, Pianista, etc.), las empresas eligen preferentemente a alguien ciego?

A nivel social:

1 – ¿Conoces o tienes amigos ciegos en tu barrio o ciudad?

2 – Si vas al cine, fútbol, concierto, etc. ¿Has invitado alguna vez a alguien ciego?

3 – ¿Tienen las personas ciegas acceso gratis a la locomoción colectiva?

Estas son unas pocas preguntas que nos dan una idea general de la situación actual. Y, según hayamos respondido estas pocas preguntas podemos hacernos una idea de la situación de protección o de abandono en que se encuentran el colectivo de personas ciegas en nuestro país.

Aquí no hablamos de si debe ser privado o público, este derecho. Hablamos de como cada ciudadano ha de recibir por parte de la Administración sus derechos más básicos, como son la educación, la salud, la actividad laboral, el ocio, la convivencia con el resto de la sociedad.

No hay nada más digno que ocuparse y acercarse a los marginados, a los desvalidos, a los abandonados, a los olvidados, a los invisibilizados de nuestra sociedad

La Lotería Nacional de ciegos de Chile

Como vimos en los escritos anteriores, arrastramos creencias de siglos anteriores que aún nos empujan a marginar a seres humanos, con toda impunidad y mucha inconsciencia e ignorancia.

Entonces se hace necesario dar un segundo paso y este paso lo debemos hacer todos juntos, videntes y ciegos, la sociedad debe involucrarse en este paso necesario y consiste en crear entre todos UNA ORGANIZACIÓN DE CIEGOS DE CHILE GESTIONADA Y DIRIGIDA POR ELLOS, cuya base económica sea UNA LOTERÍA DE VENTA DE CUPONES PROPIA, para generar recursos económicos que permita que ellos tengan un puestos de trabajo para todos y cada uno, asegurando para las generaciones nuevas resolver el sustento diario, la prevención de la ceguera, la educación, la salud, el ocio, el deporte, las artes y todo aquello que se les ha negado desde hace siglos a causa de falsas creencias que solamente han hecho daño a millones de personas. El 50% de las personas ciegas en Chile actualmente, no deberían estar ciegos, son ciegos por falta de atención en los primeros años de sus vidas.

Todo esto producirá un cambio importante en sus vidas y modificará la figura de las personas ciegas agregando a sus características algo nuevo, “pasarán de ser sujetos de limosna a ser sujetos de derecho”, que resolverá su propia vida con su propio esfuerzo al disponer de un trabajo que lo llevará a incluirse en la sociedad como un ciudadano más.

Con la puesta en marcha de esta Lotería Nacional de Ciegos de Chile se producirá un cambio muy importante en sus vidas y modificará la figura de las personas ciegas agregando a sus características algo nuevo, «pasarán de ser sujetos de limosna a ser sujetos de derecho» El cambio afecta también la concepción misma del ciego, añadiendo a sus características esenciales la de ser personas no solamente educables; sino con capacidad para trabajar. Pasarán a ser personas productivas, creadoras de nuevos procesos, que les ayudará resolverá su propia vida con su propio esfuerzo al disponer de un trabajo que lo llevará a incluirse en la sociedad como un ciudadano más.

En la actualidad las personas ciegas tienen derecho a estudiar, también a trabajar y a vivir en sociedad, pero se los aparta e invisibiliza, negándoles toda posibilidad de un trabajo como a otros ciudadanos.

Las leyes contemplan hoy en día un porcentaje de puestos de trabajos reservados para ellos, pero las empresas incumplen esta ley sistemáticamente y prefieren pagar multas a cumplir con la ley dejando a los ciegos fuera del mercado de trabajo. Esto no es general por supuesto, pero en una gran mayoría de los casos si es así. Las leyes han cambiado, pero la mirada de la gente aún no. Se sigue pensando que tienen menos capacidad que los que ven. ¿Quién contratará a un abogado ciego si pueden elegir a otro que ve «correctamente»? Las personas en general eluden relacionarse con personas ciegas. La mirada de la mayor parte de la población hacia la población ciega como sujetos de limosna, se opone a la verdadera imagen que se debiera tener de ellos porque son sujetos de derecho y la sociedad, la Administración, los gobiernos tienen una deuda con ellos, asumir el compromiso de incluirlo y tratarlos como parte del cuerpo social al cual pertenecen.

Corresponde entonces normalizar la relación entre ambos grupos el de ciegos y videntes. El término inclusión ya es obsoleto, porque siempre se dejo la responsabilidad de la inclusión a los afectados por cualquier discapacidad, en consecuencia de que la responsabilidad le corresponde a todo el conjunto social con todos sus integrantes al cien por cien, con soluciones para todos.

Pasamos de la prehistoria a la historia cuando a las personas ciegas se es reconoció el derecho a aprender a leer y escribir, pues bien ahora corresponde también pasar de la prehistoria a la historia reconociendo sus derechos laborales creando una institución dirigida y gestionada solamente por personas ciegas que resuelva todas sus necesidades laborales y esta institución será una Corporación de derecho público, asentada en una Lotería Nacional de Ciegos de Chile concedido mediante una ley que autorice a los ciegos a esta actividad con un sorteo diario con vendedores de cupones y gestionado por los propios ciegos. Los beneficios de esta institución se destinarán a resolver todo lo relativo a la actividad laboral, a educación, la investigación, la producción de material tiflotécnico (tecnología que facilite la vida de estas personas), el ocio, el deporte, el teatro, la música, etc.

Es esta una labor que le compete a todos los ciudadanos de Chile de cualquier índole, a la sazón profesionales, políticos, ciudadanos, organizaciones sociales, organizaciones culturales, medios de difusión, etc.

¿Habrá algún colectivo humano, ya sea en el ámbito político, social o de cualquier índole que carezca de alma (desalmados) que niegue esta posibilidad y a la vez esta deuda que tenemos con el colectivo de personas ciegas para que se incorporen a la sociedad como uno más mostrando así que hemos evolucionado y ya hemos dejamos atrás la barbarie y la ignorancia, como sociedad?

Actualmente este es nuestro propósito y nuestro desafío trabajar juntos con el colectivo de personas ciegas con el objeto de conseguir una ley que autorice una Lotería Nacional de ciegos de Chile, que permita y garantice a las personas ciegas tener una actividad y un medio de vida propio y ganarse la vida por su propio esfuerzo, nada más pero nada menos tampoco.

Esto le permitirá a las personas ciegas recuperar así la dignidad su visibilidad y normalizar las relaciones entre ciegos y videntes que habitan en este país llamado Chile.

El poder de una sociedad moderna y sus posibilidades de continuar evolucionando está en su universalidad. El acceso para cualquier persona, a todos los servicios respetando sus derechos, independientemente de su condición, es un aspecto esencial.
Ir al contenido